Al verterla en la copa se aprecia una abundantísima espuma blanca. Burbuja media que sube en hilera contínuamente, como las del cava. Color amarillo miel.
El primer sabor que detectamos es dulce, alegre, chispeante. Después a grano, a galleta. Y el final bastante amargo, mezclado con un poco de plátano. No obstante, tras ese amargor final, queda en boca sabor a galleta.
Se trata de una cerveza densa, con cuerpo.
Me ha impactado la cantidad de matices, y es una cerveza que asociaría a momentos de celebración, a algo especial. Ha sido un placer que se cruzara en mi camino.
Salud!!!
Vídeo: Cervezas Maset